Historia de un plagio
Creo que mis tres lectores ya leyeron sobre el supuesto plagio que cometió el mexicano que gano en Cannes hace unas semanas, no? aqui está:
Hasta aqui todo bien, este corto gano el Short Film Corner de Cannes 2008. Pero luego viene lo bueno, algun pinche desocupado se dacuenta de que el corto es igual a este:
Claro, al pobre chavo lo entrevista Carlos Loret de Mola y lo hace pomada:
- No, pos a mi me dieron el guion por telefono. – Y porque apareces como autor? – Osea, este, es que yo lo adapte, yo no los veo parecidos, en el mio es un ejecutivo el que cambia el letrero.
Bien, pongan a un comunicador bien colmilludo a entrevistar a un mocoso con aspiraciones de cineasta, eso si es cool.
Unos dias después el periodista Carlos Loret de Mola se disculpó por el tono agresivo con el que entrevistó a Alfonso Álvarez
Los conductores de televisión se han convertido en los jueces intocables. Loret declaró lo siguiente: “Cuando uno hace una entrevista siempre se genera polémica, hay quienes están a favor y quienes están en contra”, dijo.
Loret de Mola justificó su actitud al señalar que, además de ser reportero, es un ser humano y su reacción “dura” del miércoles fue producto de la desilusión y reiteró que se equivocó en el modo de tratar el tema.
Y su profesionalismo dónde quedó? no que es un profesional siguiendo un código de ética?
En todas las televisoras hay plagios, o a poco los programas mexicanos son ideas originales? como puede un comunicador de una de estas empresas hablar de plagio si ellos mismos lo hacen todos los dias? o a poco creen que los Talk Shows son concebidos en México? Los supuestos creativos de estas empresas ven horas y horas de programas para fusilarse formatos y tropicalizarlos.
Y en la publicidad, todos los anuncios son ideas “prestadas” de publicistas internacionales.
En fin, no se si el corto en cuestión sea un plagio o no, pero en México es muy raro ver ideas originales de a deveras.
Aqui pueden ver la entrevista. Y aquí, otra parte de la entrevista y la disculpa. Loret de Mola no debió perder la objetividad y seriedad de su trabajo. Punto.